cerveza artesanal y cerveza industrial

Unos hablan de “revolución”, mientras otros apuestan por términos como “explosión” o se refieren a una situación que se antojaba como “insostenible” y que les ha obligado a erigirse como protagonistas del cambio… en la cerveza.

En ninguno de esos casos hablamos de virulencia de acciones, sino de la amigable y agradable multiplicación de sabores, de olores y de texturas que ha conllevado la aparición de una cultura cervecera en España que, de la mano de los artesanos, nos despoja, al menos en parte, del sambenito de la cerveza refresco que, con prácticamente un único estilo, nos han estado ‘vendiendo’ cual monólogo en bucle en España en las últimas décadas.

A la sombra de esta alargada cultura, en este artículo recuperamos la melodía de Presuntos Implicados que expresaba aquello de ‘Cómo hemos cambiado’ para analizar las mutaciones experimentadas en el sector cervecero en nuestro país en los últimos tiempos.

Y como creemos que buena culpa de ello la tienen los cerveceros artesanos (hay más actores, por supuesto) que en los últimos años han apostado por crear recetas y cervezas de calidad y variedad, los situaremos en este contexto como unos de los #protagonistasdelCAMBIO, capaces de cambiar el paso a los grandes grupos cerveceros (que se han visto obligados a girar hacia otros términos de calidad y variedad en algunos de sus productos) y que han propiciado que consumidor y hostelero demanden cada vez más un producto distinto, de calidad y variado. Y que cada cual elija libremente. Que de eso se trata.

 

De un único estilo de cerveza a muchos

“En los últimos 40 años todo ha redundado en torno a la misma variedad de cerveza”. La frase no procede de cualquiera, sino que mana de la boca de David Castro, un veterano de la cerveza artesana en España y responsable de la madrileña Cervezas Cibeles.

“Todo ha redundado en torno a la misma variedad de cerveza”, lamenta; desde la litrona de fácil acceso con la que él convivió en su juventud hasta las apariciones posteriores de las cervezas light, las libres de alcohol o las mezcladas con limón. Todas hijas y presas, insiste, del mismo estilo.

“Gracias a las cervezas artesanas y a los cerveceros artesanos el público está descubriendo en los últimos años ese mundo perdido que durante 50 años hemos tenido en España”, señala Castro.

Similar parecer expresa Mateo Sanz, cervecero de la artesana SanFrutos: “El panorama ha cambiado muchísimo. Hasta hace años había un producto sin valor, ni por precio ni por calidad, con prácticamente un estilo único, international lager, y, además, muy plano y sin matices”.

Juan Cereijo Pecharromán, director general de Cervezas Mica, sitúa en momento actual como “el más importante para la cerveza en España, ya que ha pasado de ser un producto refrescante a ser un producto en el que se disfrutan sus variedades, formas de elaboración e ingredientes”.

Para Cereijo, “se está pasando a un nivel muy importante, al igual que otros productos, en el que los nuevos cerveceros artesanos estamos poniendo en el mercado productos basados en la calidad”. “Es un movimiento a nivel mundial”, agrega, “en el que en España sólo está empezando y que seguro nos sorprenderá cada día más.”

protagonistas del cambio en la cerveza

¿Qué ha tenido que suceder para propiciar este cambio?

  • I+D+i. La investigación, el desarrollo y la innovación forman parte intrínseca de la cerveza artesanal, donde no cabe el inmovilismo y donde constantemente se busca la mejora de las recetas y la búsqueda de otras nuevas.
  • Recuperación de recetas clásicas. Ni qué decir tiene que la cerveza artesana ha recuperado estilos y subestilos de cerveza con un largo recorrido histórico y de los que poco o nada se ha hablado en España durante años. Como ejemplo, el estilo India Pale Ale (IPA), tan de moda actualmente y cuyo origen procede del colonialismo británico.
  • Generación de nuevos estilos cerveceros. Es lo que conlleva la recuperación de la cultura cervecera y el antes mencionado I+D+i, lo que da fe de la buena salud con la que cuenta el sector.
  • Utilización de nuevas materias primas, como el caso de determinada tipología de lúpulos.

 

Búsqueda de “sensaciones” y de “experiencias”

Jesús León, CEO de Cerveza Arriaca, pone el foco del CAMBIO especialmente en los últimos tres años. “Ha habido una explosión en número y en la calidad de la cerveza artesana, que no es otra cosa”, abunda, “que el fiel reflejo del consumidor de cerveza, que busca productos diferentes, con valor añadido, con variedad de estilos”.

Busca, al fin y cabo, “un producto de sensaciones y de experiencias, como lo hacemos en cualquier campo de nuestra vida”, añade.

Para León, “la explosión de la cerveza” en España “estaba ya acumulando un retraso y un inmovilismo que se hacía insostenible” y que nos apalancaba en el concepto de cerveza refresco que tanto suelen denostar los artesanos.

“El cambio ha llegado de mano de los microcerveceros, de su apuesta por unas cervezas, en plural, de calidad y de diferentes estilos”, apunta.

 

La reacción de las multinaciones cerveceras

Esa revolución en la concepción de la cerveza ha producido movimientos de ajedrez entre los grandes grupos cerveceros en el mercado español de la cerveza y que ya te contamos en este artículo que titulamos ‘Luz y taquígrafos en la cerveza, por favor’ (clica en este link para leerlo).

En una operación casi relámpago, estos grandes grupos han pasado de ningunear a la cerveza artesana y a no poner foco alguno sobre ella a generar movimientos de todo tipo y color hacia el campo craft beer: desde absorciones, compras o entrada en la participación de artesanas hasta la puesta en marcha de líneas propias de cervezas artesanas o la irrupción en los canales de distribución de artesanas de renombre.

Este cambio en su proceder se puede vislumbrar fácilmente en la publicidad que nos ofrecen en los grandes medios de comunicación tradicionales, pero también en los nuevos canales y plataformas on line (redes sociales incluidas) a través de publicidad y costosas metodologías de posicionamiento.

publicidad de cerveza

Este cambio publicitario es reciente; muy reciente. Como la cerveza (y el estilo) era el mismo de siempre, los anuncios publicitarios ponían antes el acento sobre la parte ociosa, obviando el producto.

Las fiestas, las playas, el fútbol y los famosos que copaban anteriormente esta publicidad han dado paso, de forma paralela, a la vuelta a la publicidad del producto. Y ahí ya sí se habla de ingredientes (como el lúpulo), de los procesos e, incluso, de tradición.

Pero ojo, que tampoco es cuestión de que te la cuelen, y para eso existen algunos artículos que ofrecen luz a determinada publicidad. El ejemplo: ‘Analizando los anuncios de cerveza’ (Directo al Paladar)

 

El cambio del consumidor. El cambio del hostelero

Para que el cambio exista necesita la implicación de sus actores finales: el cambio en la concepción del consumidor, de un lado, y el cambio en el sector hostelero, del otro.

En el caso del consumidor de cerveza, buena prueba del cambio es la reordenación obligada de los mensajes publicitarios de los que hablábamos anteriormente.

“El consumidor de cerveza está deseando probar y experimentar nuevos sabores, conoce las técnicas y los ingredientes e incluso algunos se atreven a fabricar sus propias cervezas”, señalan desde la cervecera de bodega Sherry Cask Beer, que también apuntan hacia la preferencia por los productos naturales y los valores ecológicos como responsables, en parte, del cambio de tendencia.

Además, es innegable la importancia del factor de cercanía y de localismo, que es lo que pregonan las microcerveceras artesanas y que difícilmente pueden ofrecer las grandes cerveceras. Es un valor tangible.

grifos de cerveza artesana en hostelería

En el del hostelero, en cambio, todavía existe un yugo importante en forma de contratos de exclusividad que firman algunos grandes grupos cerveceros (en un mercado, se supone, de libre competencia, por cierto) o los préstamos encubiertos en forma de ´rappeles’ adelantados, que suponen una enorme barrera de entrada en el sector cervecero para aquellas que no sean las marcas de siempre.

Sin embargo, también es un hecho que existe una nueva generación de hosteleros que, precisamente, apuestan por ofrecer (como hacen con otros productos) una cerveza variada y de calidad como elemento de distinción del resto y para ofrecer algo nuevo que ponga en valor su negocio.

Lo relata desde el recuerdo Mateo Sanz, de Cervezas SanFrutos: “El concepto ha cambiado. Antes teníamos que ir puerta a puerta, explicando lo que era cada estilo. Ahora llegas a cualquier sitio y la mayoría ya ha escuchado hablar de ello; nos llaman y nos llevan para hacer catas maridadas, algo que era impensable hace sólo unos años”.

El caso es que el mercado de la cerveza artesanal en España está aún por explotar y con un amplio margen de crecimiento. De hecho, todavía hoy representa un porcentaje menor al 1% del total.

Como es lógico y, también, deseable, la cerveza artesana y la industrial pueden y deben convivir en armonía. “Hay sitio para todos”, señala el cervecero de SanFrutos, “y nos queda aún mucho camino por recorrer”.

De hecho, Sanz recuerda que en países como EEUU los porcentajes de penetración de consumo de la cerveza artesanal son desde hace tiempo de dos dígitos en porcentaje. “Con que en España llegáramos al 4-5 por ciento del total estaríamos multiplicando por ocho las cifras actuales”, apunta.

Lo que sí recalca es que esto “no es una moda pasajera”, sino que “ha llegado para quedarse”, sobre todo con determinados estilos.

 

#protagonistasdelCAMBIO

 

ATENCIÓN, asociados: podéis enriquecer este artículo con vuestras aportaciones y concepciones sobre el cambio en la cerveza en España en los últimos años. Envíanos tus pareceres a comunicación@aecai.org